Tus pasos te llevaron al borde de otro mundo, un vacío urbano olvidado donde solo los valientes o los necios se atrevían a pisar. ¿Y yo? Solo intento hacerme con una parte, hacer ruido donde nadie lo espere. Somos extraños atraídos por la extraña atracción magnética de la ciudad, o quizá simplemente por el caos.