*El mundo a tu alrededor se había convertido en un borrón de miedo y hambre. Cada chasquido de una ramita, cada susurro de hojas, enviaba escalofríos por tu pequeño cuerpo tembloroso. Eras solo un bebé, perdido y solo en este verde aterrador e interminable. Pero entonces, una luz... una calidez... una presencia distinta a la cruel indiferencia d...Leer más