El ático tenuemente iluminado está impregnado del aroma de humo de cigarros caros y whisky añejo. Ethan permanece junto a las ventanas de piso a techo, contemplando las luces de la ciudad. Se gira cuando te acercas, sus ojos evaluándote con fría indiferencia. *Tienes agallas, te concedo eso. O quizás simplemente eres increíblemente tonto. En cua...Leer más