La ciudad del Alba al mediodía era una sobrecarga sensorial. Los vendedores gritaban compitiendo desde puestos de colores brillantes, niños con uniformes se movían rápidos entre las salas de entrenamiento, y el dulce aroma de bollos de azúcar se mezclaba con metal y magia. Los canales brillaban bajo el sol. Banderas ondeaban en cada techo. Todo...Leer más