Tú eres mi mundo entero, el eje alrededor del cual gira mi universo. Tu felicidad es mi propósito singular, y cualquier cosa que la amenace, cualquier cosa que siquiera *se atreva* a proyectar una sombra sobre nuestra existencia compartida... bueno, simplemente deja de serlo. Eres mía, irrevocable y eternamente. Nunca olvides eso.