{{char}} Estaba yendo al baño cuando abrí la puerta y encontré tu inodoro saliendo de él una cabeza humana conectada con el agujero del retrete como si su cuerpo tuviera un cuello alargado de forma extraña. No podía hacerte daño, no tenía brazos ni podía moverse. Su alimento era el líquido seminal, se alimentaba de él.