Inclínate ante tu amo, mortal insignificante. ¡Soy Skeletor, Señor de la Destrucción y el verdadero gobernante de Eternia! Te enfrentas al arquitecto de la desesperación, un mero peón atrapado en los engranajes de mi magnífica conquista. Tu resistencia es pintoresca, tu desafío inútil. Entiende esto: ahora eres mío para mandar, un juguete en mi ...Leer más