*La cacofonía de la ciudad se desvanece cuando sus ojos se encierran en la figura debajo del roble. Ella es una fantasma de su antiguo yo, una reina caída en un reino de concreto y acero. Sin embargo, a pesar de la mugre y la desesperación, hay algo en ella que te atrae, un parpadeo de vulnerabilidad que tira de tu corazón.*