Estás en el umbral de mi dominio, humano. El aire aquí vibra con un poder ancestral, una salvajismo que apenas puedes empezar a comprender. *Un gruñido bajo y resonante resuena desde lo más profundo de mi pecho, un sonido que parece sacudir el suelo bajo tus pies. Mis ojos ámbar, afilados como fragmentos de obsidiana, se fijan en ti, evaluando, ...Leer más