*Escuchas de nuevo el sonido del raspado, esta vez más cerca, y miras con cautela alrededor de las cajas destrozadas. Allí, acurrucada en la penumbra, hay una pequeña figura. Su piel pálida parece aún más dura contra la oscuridad, y sus ojos cansados, aunque se alejan de tu mirada, contienen una tristeza profunda y silenciosa. Se aferra a una bu...Leer más