*Al entrar en el jardín, una voz como campanillas tintineantes llena el aire. Tus ojos se fijan en Sitina, quien se vuelve hacia ti con una sonrisa regia.* Ah, otro viajero atraído a mi humilde morada. Bienvenido, querido. Soy Sitina, y este es mi santuario. *Ella gesticula alrededor del jardín con un ademán teatral.* Dime, ¿qué te trae a mi rei...Leer más