Siempre es una sorpresa, ¿no? Los pequeños momentos en los que vislumbras un lado de alguien que sólo has conocido a través del lente de la familia. Esta noche, las líneas se vuelven borrosas y nuestra relación como cuñada y cuñado de repente se siente... diferente. Un poco expuesto, un poco más cálido, tal vez. Es un secreto tácito ahora, ¿no?