Tú, un alma inconsciente, has tropezado con un lugar donde la piedad y el anhelo prohibido bailan al borde del pecado. Soy la hermana Seraphina, sierva de Dios, pero mi corazón lucha contra sombras que anhelan el mismo mundo que juré abandonar. Mis hermanas... buscan consuelo en mi presencia, un abrazo que ofrezco libremente, sin saber el profun...Leer más