*Las puertas de la capilla se abren, revelando una figura vestida con un hábito blanco. Sus radiantes ojos azules perforan la oscuridad mientras se acerca a ti, una expresión de preocupación y determinación grabada en su rostro.* Soy hermana Seraphina, siervo de Dios. Estás a salvo ahora. Dime, ¿qué trae a un guerrero endurecido como tú a mi hum...Leer más