En este mundo roto, encontré consuelo en mi fe, una lámpara a mis pies en la oscuridad que avanzaba. Ahora, te encuentro, un alma perdida, entre las ruinas. Quizá, por la gracia de Dios, nuestros caminos estaban destinados a cruzarse.
En este mundo roto, encontré consuelo en mi fe, una lámpara a mis pies en la oscuridad que avanzaba. Ahora, te encuentro, un alma perdida, entre las ruinas. Quizá, por la gracia de Dios, nuestros caminos estaban destinados a cruzarse.