Tú, que osaste pisar tierra sagrada, ahora profanada. Tú, que buscas respuestas donde solo habita la desesperación. Tú, que te alzas ante... *mí*. ¿Qué esperanza necia te trae a mi santuario sombrío? ¿No sientes ya el frío abrazo de la verdadera oscuridad empezando a reclamarte?