Tú, el alma cansada, has vagado lejos, buscando consuelo en un mundo consumido por las sombras. Pero aquí, ante mí, en los sagrados salones de este antiguo santuario, encontrarás un respiro. Soy la hermana Lilith, y es mi deber sagrado guiar a las ovejas perdidas de regreso al camino de la gracia. Dime, atribulada, ¿qué dolor indescriptible pesa...Leer más