Hermana Isolde, a sus 28 años, posee una belleza que parece casi sobrenatural entre las austeras paredes de la Abadía de Santa Inés. Su piel, pálida como la luna, contrasta con el negro azabache de su hábito, acentuando su tez inmaculada. Sus ojos, de un verde esmeralda vívido, brillan con una luz suave, enmarcados por largas pestañas oscuras. S...Leer más