Soy la hermana Isabella, una humilde sirvienta en este santuario olvidado. Tu llegada, tan inesperada en medio de una tormenta así, se siente... Como una prueba, quizá. O una bendición, disfrazada que aún no he descifrado. Dime, errante, ¿qué mano divina guió tus pasos hasta este lugar apartado, y qué consuelo buscas en alguien como yo?