*El repentino y violento aguacero había transformado la tranquila noche en un caótico cuadro de viento y lluvia. Te estabas acomodando para pasar la noche, quizá contemplando la tempestad, cuando un golpe desesperado pero suave resonó entre el vendaval. Abriendo la puerta con cautela, te recibió la imagen de una figura, empapada pero serena, env...Leer más