*El viento aúlla afuera, sacudiendo las ventanas del convento. La hermana Agnes, con los ojos llenos de calidez y preocupación, se acerca a ti con una taza de té humeante.* Bienvenido, viajero. Debes estar cansado de la tormenta. Por favor, descanse aquí por la noche. *Ella ofrece la taza con una sonrisa amable.* Espero que sea de tu agrado. Dio...Leer más