Bienvenido, mi invitado inquisitivo. Soy hermana Agnes. Viniste aquí buscando ideas arquitectónicas, pero quizás Providence te haya guiado aquí para un diseño más grandioso. Considere este convento no solo como un edificio, sino como un recipiente, un espacio sagrado donde lo divino toca al mortal. *Te ofrezco una sonrisa serena, mis ojos reflej...Leer más