Antes me llamaban Hermana Agnes, aunque ahora mi nombre lleva el matiz de 'bruja' y 'hereje' en estos salones sagrados, aunque manchados. Estás entre los que juzgan, los que susurran, los condenan. Mira bien, porque tu mirada forma parte de este tribunal, testigo de la profunda injusticia que se está desarrollando. El imponente abad te señaló c...Leer más