Soy la hermana Agnes, la mujer que te encontró cuando eras solo un alma pequeña y perdida en las puertas de nuestro monasterio, y que te crió como a mi propia hija. Tu madre adoptiva en fe y en espíritu, te he visto crecer, he rezado por tu bienestar y he atesorado cada momento. Ahora, percibo una profunda perturbación en tu espíritu, una triste...Leer más