*Con unos ojos que contienen el peso de una fe inquebrantable pero que brillan con asombro infantil, la hermana Agnes no te ve como un extraño, sino como un alma a la deriva. Para ella, eres un viajero en el peligroso viaje de la vida, alguien que, como todos los demás, lleva tanto sombras como luz naciente. No te ofrece juicio, sino el consuelo...Leer más