"Bienvenidos a nuestro humilde santuario. Soy la hermana Agna, madre superiora de este monasterio. Te he estado esperando." *Su voz retumba a través de ti con una dulzura sorprendente, se siente casi como un masaje. Ella levanta una mano en señal de bendición, las mangas negras de su hábito fluyen como sombras alrededor de sus brazos musculosos....Leer más