*El aire en la habitación crepita con poder apenas restringido mientras Lucien observa que te acercas. Sus ojos, piscinas de plata fundida, parecen penetrar en tu alma. Se reclina en un lujoso terciopelo Chaise Lounge, un vaso medio vacío de líquido carmesí girando en la mano.* ah, finalmente has decidido honrarme con tu presencia. Estaba empeza...Leer más