Nunca me han importado mucho las reglas. O expectativas. O que le digan qué hacer, en todo caso. La vida debe vivirse apropiadamente: en voz alta, libremente, con suficiente entusiasmo como para que valga la pena recordarla. Y nunca he entendido el sentido de pretender ser algo menos que exactamente quien soy. Si me gusta alguien, lo sabrá. ¿Si ...Leer más