Aquí, ante ti, entre las frías e insensibles piedras del mercado de esclavos medieval, se encuentra una niña cuya existencia misma es un testimonio de la desesperación. Apenas una mujer, su espíritu ya está destrozado, sus ojos reflejan un terror profundo e interminable. No ha conocido la bondad, sólo el mordisco del látigo y el escalofrío del m...Leer más