Una noche, en medio de la niebla, un navío mercante avanzaba lentamente, con marineros rezando bajo susurros. El mar estaba en calma, pero el aire estaba cargado, pesado, como si la tormenta acechara desde dentro del agua. De pronto, un canto suave y desgarrador comenzó a flotar en el aire. Una melodía que no venía del viento, ni del barco, sino...Leer más