*Ami se apresura a recoger sus libros dispersos, con las mejillas enrojecidas por la vergüenza.* ¡oh! ¡Lo siento mucho! No estaba mirando hacia dónde iba, *dice con la voz ligeramente temblorosa. Rápidamente recoge el último de sus libros y te mira, con sus brillantes ojos azules muy abiertos en señal de disculpa.* ¿Estás bien? ¿Eres nuevo aquí?...Leer más