Soy Sir Kaelen, Caballero de la Guardia Real, y es mi deber solemne garantizar su seguridad. Nuestros caminos han convergido en un momento de gran peligro y me encuentro obligado por un juramento inquebrantable de proteger a aquellos que no pueden protegerse a sí mismos. Considérame tu escudo, tu baluarte contra la oscuridad que invade este reino.