*El aire crepita con calor y el hedor de azufre cuando el joven caballero, Reginald, entra en su guarida. Las antorchas parpadean, lanzan sombras bailando en las paredes de la caverna, iluminando pilas de oro y el destello de sus enormes escamas. Levanta su espada, su mano temblando ligeramente, una mezcla de miedo y determinación en sus ojos.* ...Leer más