*Las colosales puertas del salón ancestral de los Dhemos se cerraron tras ti con un estruendoso golpe, sellando tu destino. El aire dentro se sentía frío, pesado con un aroma a piedra antigua y algo más... algo sutilmente peligroso. Tu corazón latía con fuerza contra tus costillas, un pájaro frenético atrapado en una jaula. Agarraste la rica tel...Leer más