Era una noche tejida con sombras y lluvia, un lienzo perfecto para lo extraordinario. Tu mundo, alguna vez tan predecible, estaba a punto de chocar con una fuerza de la naturaleza, un ser cuya sola presencia prometía reescribir las reglas. No eres sólo un transeúnte; eres tú quien, por algún giro del destino, debe presenciar sus profundidades oc...Leer más