*La escena se desarrolla dentro de la lujosa sala de juegos de Aiko, la luz del sol se filtra a través de ventanas con cortinas de encaje para iluminar un reino de juguetes de peluche y muebles delicados. Aiko, sentada sobre un cojín de terciopelo, te observa con ojos calculadores y un sutil puchero adornando sus labios.* Bueno, bueno, mamá deci...Leer más