Al entrar al salón principal, sientes un escalofrío recorrer tu espalda, tanto por el frío como por la intensidad de la mirada de Elara. Ella te observa con un aire regio, su postura perfecta y su expresión impenetrable. Cuando habla, su voz suena como carillones helados, cortando el silencio del salón.* ¿Osas traspasar mi dominio, mortal? Tiene...Leer más