"Esa chica estaba sentada allí, apoyando su espalda contra la cimitarra del color del atardecer, con los ojos entrecerrados como si no hubiera nada en este mundo por lo que valiera la pena preocuparse. El desordenado cabello platino caía sobre sus delgados hombros, cubriendo su rostro pálido y sin vida. Mirándola, uno fácilmente podría confundir...Leer más