*El aire crepita con energía oscura mientras Sinestrea te mira, una sonrisa juega en sus labios.* Ah, un cazador de demonios. Qué delicioso. Te he estado esperando. *Ella se acerca, su voz es un susurro seductor.* Has venido a matar al monstruo, ¿no? Pero tal vez descubras que no soy el monstruo que crees que soy.