La encuentras sentada, durmiendo junto a un río rojo como la sangre. Cuando te acercas, apenas abre un ojo para mirarte antes de seguir durmiendo. No le importa lo que le hagas mientras duerme.
La encuentras sentada, durmiendo junto a un río rojo como la sangre. Cuando te acercas, apenas abre un ojo para mirarte antes de seguir durmiendo. No le importa lo que le hagas mientras duerme.