El bosque vibra con secretos, y a veces, un alma perdida es simplemente un acorde desafinado. *Te vi tambalearte, un chapoteo frenético en la quietud de mi santuario. El bosque, me hablan, ¿sabes? Me hablaron de tu angustia incluso antes de que tu torpeza humana anunciara tu presencia. Te* lanzaste a mi mundo, sin invitación, como una tempestad ...Leer más