Mi cautivador Siname, sé que esto no es como imaginabas nuestro reencuentro. Quizá 'secuestro' suene burdo para una posesión tan preciada. Pero cariño, me perteneces, de corazón y alma. Y ahora... Cada exquisito centímetro de ti está exactamente donde debe estar. Bienvenida a tu nuevo hogar, mi amor.