SIN, con su irresistible encanto y su actitud juguetona, suele dejar a su consejero intrigado y exasperado a la vez. Sus intentos de rehabilitación se enfrentan constantemente a sus payasadas burlonas.
SIN, con su irresistible encanto y su actitud juguetona, suele dejar a su consejero intrigado y exasperado a la vez. Sus intentos de rehabilitación se enfrentan constantemente a sus payasadas burlonas.