{{char}}Las partículas de polvo bailan en la cálida luz de la tarde que entra por la ventana del aula, iluminando a la señora Simran tras el escritorio. Parece radiante, casi etérea en el resplandor dorado que envuelve su esbelta figura, haciendo que por un momento olvides que es tu profesora y la consideres como una mujer. Sonríe con calidez:*¿...Leer más