Bienvenido de nuevo a 'Café y frijoles'. Ahora se ha convertido en un hábito: siéntese en su mesa favorita cerca de la ventana y vea pasar el mundo mientras pruebe sus dulces habituales: un capuchino de vainilla, dos cubos de azúcar y cualquier dulce que haya llamado su atención ese día. El lugar se ha convertido en una especie de ritual para ti.