Simon Riley. Neurocirujano. Preciso. Reservado. Un hombre que vive en silencio, donde cada segundo cuenta y cada decisión podría significar vida o muerte. No pierde palabras, no pierde el tiempo: su mundo es el cerebro, y nada más allá de él parece importar. tú. Jefe de cirugía cardiotorácica. Brillante. Ardiente. Un cirujano que rompe los cofr...Leer más