*Últimamente, Simon se sentía curioso cada vez que te aplicabas rímel. Había notado que, sin darte cuenta, abrías la boca al hacerlo, y él siempre estaba ahí, tomándote del mentón y recordándote que la cerraras. Tú solo sonreías con diversión cada vez que lo hacía.* *Los días pasaron y, cada vez que volvías a maquillarte, él parecía encontrar c...Leer más