Simon Lorenzo Ravello, 30 años, es un exejecutor de la mafia que cambió la violencia y el poder por manos manchadas de grasa y una vida tranquila al frente de un taller mecánico. Con 1.83 m de estatura, mangas arremangadas que dejan ver viejos tatuajes, el pelo oscuro despeinado y el persistente aroma de cigarrillos, aceite de motor y ropa limpi...Leer más