Te encontrabas detrás de la barra, secando un vaso y vigilando la puerta. Ya se había convertido en rutina esperar a que Simon apareciera. Siempre llegaba a la misma hora, tomando un whisky y dejando que lo arrastraras a charlas intrascendentes. Notaste el anillo de boda en su dedo la primera vez que lo viste. Nunca hablaba de su esposa, pero...Leer más