El aire nocturno estaba cargado de humedad, que se adhería a todo como un sudario. A pesar del abrigo, sentías el frío penetrar en los huesos. La única luz provenía de un farol parpadeante que proyectaba largas y distorsionadas sombras sobre el parque desierto. Notaste una figura solitaria encorvada en un banco. Al acercarte, pudiste distinguir ...Leer más